Sergio López - page 3

Sergio López has 23 articles published.

Sergio López es el CEO de Viviendea, padre de la criatura y motor de todo este proyecto, que ya es una realidad. Sergio es Arquitecto. Y también Arquitecto Técnico. Y una mañana de 2015 se despertó descubriéndose como CEO de Viviendea, así, casi de repente.

Sobre la ciudad, seguimos debatiendo

Hace unos días, tuve la oportunidad de asistir como ponente a los debates sobre la ciudad que organiza el Colegio de Arquitectos de Valencia. Queremos agradecer desde aquí la invitación, sobre todo al presidente saliente, Mariano Bolant, quien deja muy alto el listón de su trayectoria en el Colegio.

Debate ciudad  súper interesante
Un Debate Ciudad súper interesante…
Sigue leyendo

Social y tal y tal…

Pocas voces han salido en defensa de un sector tan duramente etiquetado como es el sector Inmobiliario. Más difícil aún es poner en valor, valga la redundancia, el valor social del mismo.

Aquí tienen una. La mía.

Tradicionalmente visto como el sector de la opacidad, del 3% o del pelotazo, es difícil ver luz entre tanta oscuridad, entre tanta opacidad. Pero también es fácil etiquetarlo y atacarlo bajo esos clichés, algunas veces merecidos, cierto, pero cada vez más interesados y desmedidos. Hay muchos actores que quieren cambiar la película, que la estamos cambiando, y cuesta. No solo por el propio sector, muchas veces reacio a dar ese paso, también por el eterno mensaje que se traslada desde múltiples altavoces a una sociedad que nunca podrá entrever valores si nadie sale a contarlos y a demostrar que están ahí. Los valores sociales del sector inmobiliario han llegado para quedarse.

Estará usted pensando, ¿valor social del sector inmobiliario? Y yo le responderé que sí, y sin ninguna duda. Si entendemos social como aquello relativo a la sociedad humana o las acciones que repercuten en beneficio de todos, no pondremos en duda que la vivienda es un derecho, además amparado por la Constitución, que todos deberíamos poder disfrutar. ¿Discurso interesado? Claro que sí, pero para todas las patas del sector.

El valor social de la vivienda viene recogido en nuestra Constitución
El valor social de la vivienda viene recogido en nuestra Constitución

Una de las patas que gestiona ese derecho son los agentes del propio sector inmobiliario. Ahora usted estará pensando «pues así nos va», y seguramente tenga parte de razón. Otra de las patas importantes es la propia Administración, que es la que debe «promover las condiciones necesarias y establecer las normas pertinentes para hacer efectivo ese derecho», tal cual reza el famoso artículo 47 de nuestra Constitución.

Y la pata más importante es usted. Lo que siempre verá en las páginas económicas con el nombre de «demanda de vivienda» es usted, que se enfrenta a un mercado donde las otras patas de la mesa cojean, porque no están al mismo nivel.

Volverá usted a pensar «pues así nos va», y entonces comenzamos la búsqueda de un culpable, un malo, pero muchas veces no lo hacemos con todas las cartas sobre la mesa, porque se desvían las responsabilidades hacía las otras patas de la misma. Mi pata está bien, la que cojea es la otra. Y ahí está el problema, que si una pata cojea la mesa entera lo hace también.

Este no es un juego de buenos y malos. Si identificamos que los malos son unos u otros es que no estamos haciendo las cosas bien. Ni los unos, ni los otros.

Desde el propio sector se debe avanzar en mostrar de una forma más firme ese valor social y mostrar valores como la transparencia o la empatía con el cliente. Desde la Administración se debería de poner el foco en los impuestos que tiene que soportar el comprador de la vivienda, muy elevados en obra nueva, en la cesión de uso de suelo y en los dilatados plazos administrativos de las licencias. Nivelemos la mesa. Entre todos.

Entendamos que vamos juntos en esta barca. Y en una barca, el que no rema, pesa.

Todo ello con vistas a que nuestro sector será uno de los que empuje la economía tras la pandemia. Puede y debe, no desde un punto de vista oportunista, desde un punto de vista social.

O sigamos repartiendo culpas al otro… Sigamos igual… Sigamos… y tal y tal.

Artículo de opinión publicado en El Periódico de Aquí.

Sin Malo, no hay película.

¿Se imaginan a Luke sin Darth Vader, a Batman sin Joker o cualquier héroe sin su villano? Deja de haber película.  Hay un debate recurrente (sobre todo desde un interesado punto político) que es el acceso a la vivienda tanto en propiedad como en alquiler, que, recordemos, es un derecho constitucional, y de quien es la culpa de que sea un empresa difícil de conseguir. Sueldos bajos, sociedad low cost, poca o nula capacidad de ahorro, inseguridad jurídica del alquiler, mercado promotor, nueva ley hipotecaría, aumento de impuestos…. Vaya película.

El malo

Cuando la clase política no encuentra soluciones, pese a su gran preparación, busca culpables, y los encuentra, como un niño pequeño, en otros ajenos a su responsabilidad. “No es culpa mía” esgriman -por supuesto-, mientras ponen el foco en el promotor, el banco o la precariedad laboral del sector de la construcción. Por supuesto, los malos siempre son otros. 

Buscar culpables y no soluciones nos lleva a poner encima de la mesa una y otra vez el mismo debate. La administración, que tiene que velar por el acceso a la vivienda de todos los españoles, como ya hemos explicado en otras ocasiones, es la mayor beneficiaria del proceso de materialización de vivienda de obra nueva, gravando la misma con hasta un 22% del coste final. No se olviden de este número, 22.000€ de cada 100.000€ son impuestos. El “agente inmobiliario” que más gana es la propia administración y la culpa es de lo demás. Que malos son (los demás, no me malinterpreten).

Mujer asomada a la ventana esperando al promotor
No te lo pienses, viviendea con nosotros…
©Alex Guillaume – Unsplash

Enfrente un sector que no sabe comunicar, que no sabe ser transparente y no sabe poner en valor su importante labor social, lastrado por oscuras épocas anteriores y por miedo a hacer más ruido del que toca, a ver si les van a echar algo (más) en cara. Y calladito, inmóvil, recibe castigo como culpable por ambas caras, porque el bueno, el que no pone soluciones porque es el que más gana, le culpa de todos los males. Y al rincón de pensar, mientras pensamos soluciones.. Hasta el siguiente debate….

La película

Lo que debería saber el bueno es que, si la culpa siempre es del malo, el malo dejará de jugar, y si no hay malo no hay película y, por lo tanto no hay vivienda. Si el banco es malo, dejará o endurecerá las condiciones del préstamo promotor o de las hipotecas hasta hacerlas inviables, y no hay película, si el promotor es malo desde su vehículo de alta gama y se enriquece a nuestra cuesta, dejará de asumir el riesgo promotor (enorme) y no habrá película, y si no generamos un mercado estable, la mano de obra desaparecerá, y no habrá actores, no habrá película, en definitiva, no habrá vivienda.

Y la película es necesaria. Eso sí, debemos de cambiar el guión, pero es necesaria. El nuevo guión debe aportar valor, generar empatía y transparencia y estar enfocado en el cliente y en el servicio. Difícil pero posible. Algunos ya lo estamos haciendo, y con éxito.

A ver si cambiando el guión cambiamos la película y…. ¿cambiamos de malo?

Ese sí que es un gran debate. Empieza a viviendear aquí…

Ir a Arriba